Artículos,Consciencia

Una zarandeada agridulce. Después del sismo.

25 Sep , 2017  

Me siento sacudida pero con una gran dosis de conmoción. Es una zarandeada agridulce la que estamos viviendo en México. Prevalece el asombro, y entre lo agrio, lo dulce. Lo que hoy sucede en México es surreal, casi inconcebible. No había tenido oportunidad de apreciarlo, nunca así. Tantas y tantas veces que nos han repetido que el mexicano es abusivo, traidor y egoísta. Tantas y tantas veces, que nos lo creímos. Hoy este país huele a humanidad. Huele a gente de a de veras. Las calles están tomadas. Las consciencias sacudidas. Un virus contagioso detonó la generosidad tantas veces cohibida dentro del mexicano. Las prioridades se menearon también …. y se están reacomodando.

A donde sea que volteo percibo una urgencia por ayudar. Empatía. Arrimar el hombro, tender la mano, socorrer. Cargar una piedra, preparar tortas, donar herramienta, transportar víveres, hospedar en tu casa. Sanar a este país por tanto tiempo herido. Como nos sea posible.

No existe tu dinero, no existe mi color, ni tu profesión, ni tu clase, ni mi sexo, ni tu edad. Dirán que los mexicanos estamos sufriendo de una grave enfermedad. El corazón se nos está ensanchando. Por fin sentimos los encantos de la fraternidad. El poder de la unión. Se ha roto el hechizo. ESTO SOMOS EN VERDAD MÉXICO.

Que ésta sea una cicatriz que nos marque a todos. Que nos recuerde siempre quienes somos de verdad. Que nada sea capaz de contaminar otra vez nuestro corazón. Esto somos. Es real. Y que grande se siente. Hoy por fin soy otro tú y tú eres otro yo. Hoy por ti.

NO soltemos más el timón de este barco. Que no desaparezca este sentimiento, por favor mexicano. Puede perdurar lo que nosotros decidamos. El poder está expandiéndose como ondas transversales llegando a cada una de nuestras manos. ¿Con qué país soñamos? ¿Porque no hacerlo realidad? Saquemos los escombros de lo que nos divide, que los camiones de cascajo se lleven para siempre el abuso y la corrupción. Reconstruyamos con cimientos de fraternidad y el amor que nos tenemos. Dignidad para México.

Basta de minimizarnos a nosotros mismos. Basta de que nos hagan creer que somos ¨chiquitos¨, ¨poquito¨, basta de sentirnos diminutos. Lo merecemos todo. La Madre Tierra nos ha hecho un gran regalo. Nos ha sacudido hasta las entrañas. Y lo necesitábamos. Necesitábamos un gran abrazo colectivo. Ya era hora. Estás despierto mexicano. Date cuenta. Que ningún hechizo vuelva a hipnotizarte. Esto sigue y puede no tener fin. No te duermas de nuevo mexicano. ERES GUERRERO, ERES CORAZÓN, ERES GARRA. NO TE DUERMAS POR FAVOR.

Que ésta #Fuerzamexico .. perdure. 

Texto: Marcia Valverde 

Cartel SOLIDARIDAD
Gran OM & Company (Kloer), Sept. 2017

 

, , , , , , , ,


One response to “Una zarandeada agridulce. Después del sismo.”

  1. Delfino Angulo Flores says:

    Definitivo…, esta fue una sacudida a nuestro punto de confort, a nuestra inercia mental, a nuestro sentido de compasión, a salir de nuestro marasmo y preocuparnos por el sufrimiento ajeno…, sintiéndolo como propio; incluso a nuestro sentido existencial…, mucho más allá de que seamos mexicanos o no, simplemente hermanos todos del mismo Planeta caminando juntos a un mismo fin y propósito silencioso. Gracias amiga Marcia por estos emotivos pensamientos que nos compartes. No cabe duda que estamos circunscritos en la misma frecuencia.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *